ATENCIÓN!

lunes, 28 de junio de 2010

ADULT COMICS, AN INTRUDUCTION (1): PREMISAS

Introducción:

En los últimos años la imagen de los cómics como producto barato, desechable, acrítico e infantil, ha ido cambiando a medida que se desarrollaba una nueva clase de cómics adultos cuyos objetivos son mucho más ambiciosos. Los medios se han hecho eco de éste fenómeno creando el cliché de que los comics “maduraron” a mediados-finales de los 80. Roger Sabin, anuncia en la introducción que su intención es demostrar que la historia de los cómics destinados a un público mayor se inicia en el siglo XIX y que la “revolución adulta” de la que hablan los medios no es más que un paso más en la compleja evolución del medio. (p.1)

Para ello comienza delimitando su objeto de estudio a las publicaciones periódicas orientadas a un público adulto (descartando las tiras cómicas de periódicos y revistas, por una parte, y los cómics orientados al público infantil y juvenil, por la otra). Sabin se muestra en desacuerdo con el término “cómic adulto” puesto que los cómics, como cualquier otro medio, pueden ser leídos a diferentes niveles (p.2). De la misma manera que no se habla de televisión adulta o de librerías adultas, sería más adecuado distinguir entre comics infantiles y cómics para los lectores en general. Además el concepto de "adulto" es una arbitrariedad. Aún así, el término “cómic adulto” es el que la industria prefiere. (p.3)

Qué es el cómic?

El ingrediente fundamental del cómic es lo que Sabin denomina «comic strip». La traducción literal al español sería “tira cómica”, sin embargo éste término está comúnmente asociado un producto muy concreto: el del cómic o las viñetas en prensa. Ésta está formada por una secuencia narrativa de imágenes (a menudo, pero no siempre, acompañadas de texto). En cuanto a la extensión, puede ir de una sola viñeta hasta miles de ellas. El cómic per se es una publicación en forma de folleto, tabloide, revista o libro que incluye como elemento principal una o más secuencias de viñetas. Normalmente los cómics son publicados periódicamente y a precios baratos con tal de acceder a la mayor audiencia posible. (p.5)

Las «comic strips» suelen compartir ciertas convenciones visuales como las viñetas enmarcadas (que dividen la acción en fragmentos legibles), los bocadillos de diálogo y pensamiento, las líneas cinéticas, y varias formas de simbolismo gráfico. (p.5)

El texto también tiene sus convenciones. Existen tres tipos básicos de lenguaje textual en el cómic: narrativo (lo que en España conocemos como “cartela”), diálogo y efectos sonoros (a menudo onomatopeyas), cuyo tamaño puede ser variado para sugerir volumen. (p.5)

En lo que se refiere a los contenidos, para Sabin, la mayoría de las «comic strips» son básicamente narrativas, es decir, que explican historias. Para la narración de dichas historias en «comic strips» predomina el uso del lenguaje «cinemático». Sabin matiza que, aunque la analogía con el cine es útil, hay que tener en cuenta que ambas formas se desarrollaron independientemente. En lo que respecta a la composición el cómic suele utilizar planos de situación, primeros planos, panorámicas, etc; así como diferentes “ángulos de cámara”. Las técnicas de montaje también asociadas con el cine también son utilizadas. La ventaja del cómic sobre el cine, afirma Sabin, es que universos enteros pueden ser creados mediante el trazo sin tener que considerar más coste que el de la tinta. (p.6)

Lo cual, en mi opinión, es un cliché tan extendido como falso ya que no tiene en cuenta que un dibujante no dedica el mismo tiempo en dibujar el plano de situación de una multitud armada con horcas y antorchas avanzando por el bosque que en dibujar el plano detalle de una pupila. El hecho de que el coste de ese tiempo sea descartable dice más en contra de la política de pagos de las editoriales que en favor del cómic en sí. Dicho de otro modo, por más que algunos conceptos de la teoría del cine sean trasladables a la teoría del cómic (ya que ambos son medios que, aunque no exclusivamente, están especialmente dotados para la narración y ambos se sirven de la imagen como parte de su lenguaje), el cómic no es, como se ha afirmado tantas veces, el cine de los pobres.

Sabin afirma, que las características citadas, incluso las más propias, no deben ser consideradas condición sine qua non y que su definición, aún defectuosa sirve de punto de partida para observar algunas capacidades narrativas del cómic. Para empezar, una «comic strip» puede comprimir o extender el tiempo. (p.7)

Las «comic strips» también son capaces de ciertos trucos narrativos. Las palabras e imágenes no tienen porqué referirse a la misma cosa y los creadores pueden jugar con la juxtaposición para crear una variedad de modos dramáticos. Las «comic strips» son ideales para la metáfora y el contrapunto dramático o irónico es una técnica usada frecuentemente. (p.8-9)

Estos recursos resaltan el hecho de que la «comic strip» no depende exclusivamente de la palabra o de la imagen sino de algún lugar entre ambas. Es lo que se conoce como el “matrimonio entre texto e imagen”. Las permutaciones entre ambas son prácticamente infinitas. En resumidas cuentas, las «comic strip» tienen su propia estética: son un lenguaje con su propia gramática, sintaxis y puntuación. No son un híbrido entre la literatura y el arte sino un medio por derecho propio.

No existe pues ningún motivo para confinar los cómics a un determinado grupo de edad. Al menos teóricamente, los cómics tienen el mismo potencial como medio de comunicación para adultos como para niños. (p.9)

SABIN, R. Adult Comics: An Introduction. Londres: Routledge, 1993.

Nota: Aunque he intentado mantener lo más posible la intención del autor (excepto en mis propios comentarios, claro), este texto no debe ser tomado como una cita literal, la traducción es algo libre y el texto ha sido resumido en función de lo que yo consideraba más importante.


domingo, 27 de junio de 2010

SANT ANDREU DE CAP A PEUS, Septiembre 2010: MARIO FERNÁNDEZ

Y todavía otra ilustración para la revista Sant Andreu de Cap a Peus. Esta no sé cuando saldrá pero ilustrará (aunque en blanco y negro) el reportaje sobre el base del Joventut, Mario Fernández y sus inicios en el equipo del SAFA Sant Andreu. Parece mentira que los dos hayamos sudado la misma camiseta (la del SAFA, claro). Con la suya, él emprendió el camino a una exitosa carrera deportiva mientras que yo con la mía... bueno, aprendí a cazar moscas... Sí, moscas! ¿Qué queréis? Yo jugaba de banquillo izquierda... En fin, que siempre es un placer, caricaturizar a un amigo.

viernes, 25 de junio de 2010

SANT ANDREU DE CAP A PEUS, Julio 2010: UESA

Aquí va mi segunda aportación para la revista Sant Andreu de Cap a Peus, esta vez con la Unió Esportiva Sant Andreu como tema. También podéis seguir la revista en facebook. Por cierto, que, siguiendo con la dinámica casi autobiográfica del último dibujo, la camiseta es la de la temporada anterior porque es la que me compré el día antes del último partido contra el Barça B... a pesar de que nunca me ha interesado demasiado el futbol! Espero que os guste.

miércoles, 23 de junio de 2010

LA VERBENA DE AURITA DINAMITA

ATENCIÓN. Para todos aquellos que estén preparando la Verbena de San Juan: no os dejéis engañar! Debéis saber que, en realidad,lo que se celebra esta noche es... el cumpleaños de Aura Ruano!!! Bueno, de ella y de su alter ego, el azote de los supervillanos en general y de los cantantes malos y los vikingos con un alto concepto de sí mismos en particular, Aurita Dinamita. Así que esta noche, cuando estéis tirando petardos, explotando cosas o quemando contáiners, sabed que estáis rindiendo homenaje a...


FELICITATS AURA!!!

lunes, 21 de junio de 2010

PEQUEÑOS EXPLORADORES

Esta es una pequeña ayuda para un mural que tiene que preparar mi chica en el esplai en el que trabaja. Espero que les guste a los niños! En principio, no debería haber ningún problema... pero claro, a los críos de hoy les gusta Dora la exploradora...

...

LA VENUS DE BOUGUEREAU

Bueno, esto ya es otra otra cosa. No había quedado muy contento con mi intento anterior de hacer una versión de un cuadro clásico para La puerta de Tannhaüser
.
Podéis ver el cuadro original del Nacimiento de Venus de William Adolphe Bouguereau aquí.
También me gustaría comentar que la página web bouguereau.net, precisamente una de las que consulté para hacer el dibujo, se ha hecho eco de mi versión de este clásico. podéis ver la reseña aquí. No os perdais la cantidad de versiones que existen!

viernes, 18 de junio de 2010

COMICSARIAS (3/3)

La ideología de las crisis

La instauración de la crítica acomodaticia, la que hablábamos en el post anterior coincide con lo que Remesar y Altarriba llaman Ideología de la crisis (p.139). Tras un exhaustivo análisis de las editoriales que se dedicaban (en exclusiva o no) a la historieta entre 1977 y 1987, los autores pasan a cuestionar la validez de un concepto (el de la crisis del cómic) que se había instaurado en la crítica de la época poco después del tan cacareado boom. El paso de uno al otro, dicen los autores a raíz de las afirmaciones de J. Toutain en la editorial del número 39 de Comix Internacional, se justifica por medio de la crisis económica general, que produce una pérdida de poder adquisitivo de los lectores de cómic y, por tanto, una crisis del sector en particular (p.160-161). A partir de aquí se desarrolla en dos fases (la creación de una imagen del mundo del cómic y la fase mítica) la ideología de la crisis.

La primera fase (1978-1982) consta de varios principios:

Remesar y Altarriba, matizan la existencia de un boom previo a la crisis por medio de lo que denominan principio del continuismo (p.167). “El único «boom» que ha existido es el del interés social, el económico es un invento, puesto que el mercado ha seguido un curso histórico que lo ha llevado a su situación actual.” (p.162) Al principio del continuismo habría que añadir el principio de la dependencia externa, es decir, el hecho de que la mayor parte de los autores españoles son considerados como tales por el hecho de haber triunfado fuera de nuestras fronteras (p.168). A partir de estos dos principios, Remesar y Altarriba formulan “el proyecto del cómic adulto”, que se basa en:

1. Recuperar para el mercado español a los autores que han triunfado fuera.

2. Recuperar a sectores del público adolescente y adulto cansado de la oferta.

3. Intentar que dicho público no se avergüence de leer cómic.

4. Convencer a dicho público de que existe un cómic mejor.

El tercer punto requeriría de un nuevo principio: el principio del misoneísmo, es decir, una cruzada conjunta (editores, autores, críticos y público) con tal de reivindicar el cómic como forma de expresión válida en vez de una subcultura desechable e infantil, lo que acabará desembocando, más adelante, en una especie de complejo de persecución (p.170). Para llevar a cabo esta reivindicación se apela a los conceptos de “cómic adulto” o “cómic de autor”, aplicando lo que Remesar y Altarriba denominan el principio del contenutismo: “Lo que diferencia una obra de autor, una obra adulta, de aquella que no puede considerarse como tal es la existencia de un contenido consistente (p.172).” La articulación de los principios anteriores tendría como resultado, según los autores, la “constitución de una imagen del mundo del cómic (p.173).”

La segunda fase (1983-1984) consta de varios mitos:

Mediante la “repetición sistemática de los argumentos e ideas” los principios básicos de la fase anterior se convierten en mitos. El complejo de persecución da lugar al mito del enemigo, el principio del continuismo da lugar al mito del cánon (existe una historia que marca las normas y debe ser seguida) y el principio del misoneísmo da lugar al mito del altruismo (aunque las editoriales pierden dinero ofreciendo un producto culturalmente más elevado siguen adelante con esta empresa con tal de no defraudar al cliente). A raíz de estos argumentos se genera además el mito del clan (lectores, editores, autores, etc. están juntos en la construcción de una historieta adulta). Si en la anterior fase se construye el proyecto, en la fase mítica se afirma que el “cómic-cultura, el cómic adulto” es ya una realidad (p.174).

Amparándose en la función del mito descrita por Lévy Strauss, según el cual su objetivo es el de proporcionar un modelo lógico simplificado para resolver las contradicciones, Remesar y Altarriba identifican una serie de contradicciones subyacentes a las que la ideología de la crisis pretende dar solución (p.179). La primera de ellas es la que se produce cuando el agente y el editor son una misma persona. El editor-agente la resuelve acusando la diferencia entre lo que puede hacer y lo que le gustaría hacer. Los historietistas se encuentran con una contradicción similar, la “disyunción entre lo que me gustaría realizar como historietista y lo que puedo realizar para entrar en el mercado como fuerza de trabajo (p.180)”. La tercera contradicción la sitúan en el público, que quiere romper con la estética y contenidos de los cómics populares pero rechazando las rupturas radicales con dicha estética y contenidos. Una cuarta contradicción se produce en el terreno de la crítica, es la existente entre la independencia y libertad de juicio por una parte y la posibilidad de profesionalización y acomodación en los soportes en los que debe aparecer por la otra (p.184).

“La resolución empírica de estas contradicciones lleva al fracaso [y al colapso del mercado editorial por lo que] (…) las contradicciones tan sólo pueden resolverse en el plano del discurso, de la ideología, del mito (p. 182)”. “En definitiva la función de la ideología de la crisis reside en mantener la situación tal y como está, pero con la apariencia de movimiento constante. (p. 184)”

Lo curioso del tema, afirman Remesar y Altarriba, es que, en contra de lo que pueda parecer, la crítica no sólo ha optado directamente por la profesionalización sino que es desde esta voluntad de profesionalización desde donde se ha construido toda la ideología de la crisis (p.185).

Es en esta situación en la que nace la tercera vía, una crítica independiente surgida desde la Universidad: la nueva crítica. El máximo exponente de dicha crítica, aunque no lo diga el libro, lo encontraríamos en la revista Neuróptica, dirigida precisamente por Altarriba.

LA POISON IVY DE VALPINÇON

Nada, no hay manera. Estoy en bloqueo creativo. Esto es un intento fallido de ilustración para La Puerta de Tanhaüser. Basándome en una pintura de Jean-Auguste Dominique Ingres yo he hecho... bueno, esta cosa:

lunes, 14 de junio de 2010

COMICSARIAS (2/3)

Segunda parte: … y sus circunstancias

Si nos remontamos a finales de los años sesenta, podemos comprobar, de modo parecido a lo que sucede con el cine, como la lenta revalorización de la historieta como medio expresivo, se halla indisolublemente ligada al replanteamiento de la problemática de las Ideologías que supuso la implantación del estructuralismo y de la semiología como modelos teóricos fuertes dentro del panorama de las Ciencias Sociales” (p.86)


Remesar y Altarriba creen en la importancia de los trabajos de investigación universitarios en la reorganización de la industria del tebeo. La atención dedicada a las historietas por parte de las Ciencias Sociales, una vez divulgada por los medios de comunicación y los maestros, crea un caldo de cultivo en el que crece un nuevo público que obliga a las editoriales a realizar profundos reajustes. (p.87)

Remesar y Altarriba repasan la bibliografía española sobre cómic constatando tres grandes tendencias:

Análisis de la ideología:

Busca demostrar la “importancia de una historieta concienciada que conecte con los intereses políticos, primero de los grupos de oposición al franquismo y posteriormente de algunas tendencias de la izquierda.” Por una parte permite una revalorización del autor mientras que por otra cae en el rechazo sistemático de la producción norteamericana, a la que tilda de imperialista. (p.88)

A finales de los setenta, a raíz de la crisis económica, el mercado internacional se tambalea. Muchas agencias que distribuían material español en otros mercados pasan a ser editoras “apoyándose en el prestigio internacional de algunos autores y sobre todo creando el mito del cómic adulto” (p.89) Remesar y Altarriba valoran muy positivamente de la implantación en el mercado español de propuestas que se alejen de la tradición humorística destinada a la infancia y la juventud (p.90) pero, en contrapartida, el giro editorial de las agencia demanda de una crítica más acomodaticia que el abiertamente anticomercial análisis ideológico. (p.91) Es lo que los autores denominan: la crítica acomodaticia.

Crítica acomodaticia:

Se producen operaciones de dos tipos para adecuar la crítica teórica a la nueva situación:

- Lexicalización del medio: «tebeo» e «historieta» son paulatinamente substituidos por los ingleses «comic-book» y «comic», las páginas pasan a ser denominadas planchas al modo francés. (p.91)

- Recontextualización del medio: consiste en “enmarcar la historieta en contextos más amplios y de mayor prestigio. La historieta era arte (…). Primero fue la literatura dibujada para acabar posteriormente en narrativa dibujada, concepto que hacía romper las amarras con la literatura para acercar peligrosamente el tebeo al cine” (p.91)

En este giro de la teoría pueden verse varias de las características del actual debate sobre el término de «novela gráfica». En general, se produce de nuevo una substitución terminológica (aunque no es aplicada a toda la producción sino a una parte selecta) de «cómic» a «novela gráfica» y con ella un regreso a la concepción de la misma como literatura dibujada. En mi opinión tan peligroso es acercar el tebeo al cine como acercarlo a la literatura. El cómic es un medio de expresión artística en sí misma y debe ser valorado por sus propios meritos. Acercarse a uno u otro medio artístico para impregnarse de su legitimidad me parece una mala estrategia a largo plazo. Aunque a las editoriales les convenga para colocar sus cómics en librerías no especializadas, opino que los teóricos deberíamos ser independientes (que no indiferentes) respecto a los intereses editoriales.

Otro de los puntos cruciales de la “crítica acomodaticia” es el denominado cómic adulto. Remesar y Altarriba citan el artículo titulado “Los dos reinos del cómic adulto” en el que Román Gubern distingue entre cómic infantil y adulto “justificando para este último en interés cultural necesario”.

En este punto haría falta definir qué es lo que se entiende por comic adulto. La crítica actual tiende a hacer uso de este término para referirse esencialmente al tipo de público al que se dirige. Pero, acaso no hay obras dirigidas a un público infantil que merezcan ser objeto de estudio? Es evidente que en otros medios artísticos menos acomplejados este debate resultaría totalmente absurdo. Acertadamente, Remesar y Altarriba distinguen entre dos vías posibles para llegar a la consideración de cómic adulto:

“La primera se refiere al nivel alcanzado en la utilización de los códigos del medio, independientemente de los contenidos que se transmitan. La segunda por el hecho de la existencia de un público que pueda considerarse adulto en el sentido más cultural del término y que legitime, por su consumo, un tipo de producciones sobre las demás.” (p.94-95)

Hasta aquí, no podría estar más de acuerdo con los autores y me permito posicionarme en la primera de las opciones. Con lo que no coincido es con la crítica que hacen Remesar y Altarriba a dicha opción. Para ellos “lo que define el cómic adulto [en el primer caso] es precisamente el abandono de los presupuestos innovadores que sobre el medio se hicieron a principios de los setenta.” En mi opinión vista de este modo, la madurez del cómic no está en absoluto reñida con la innovación o la constante búsqueda de nuevos recursos expresivos, al contrario.

Sin embargo Remesar y Altarriba consideran que el objetivo del reconocimiento cultural de la Historieta ya ha sido asumido gracias a la Universidad. “Al contrario de lo que sucediera en los años sesenta y principios de los setenta, la aparición de la historieta en la Universidad no responde a modas intelectuales (…) sino al planteamiento consciente por parte de diversos profesores de la importancia relativa de este medio en el contexto de las formas expresivas .” (p.113) En la actualidad, sin embargo la escasa implantación del cómic en la Universidad española se ve matizado por numerosas aunque aún excepcionales iniciativas, la mayoría de ellas propiciadas por lo que algunos denominan el segundo boom de la novela gráfica, lo que demuestra que dicho objetivo está aún por conseguir.

Remesar y Altarriba citan a P. Couperie, quien, en 1967, reclamaba el estatuto de arte para la historieta. Para que la historieta fuera abordada con la profundidad necesaria, debía ser enmarcada en el contexto más amplio de la Figuración Narrativa. Para ello se debía:

- Homologar la historieta con las producciones culturales que le son más cercanas. (p.123) Los autores citan, por ejemplo un fragmento de The World Encyclopaedia of Comics de 1976 en la que M. Horn afirma que “Los cómics son por naturaleza una forma literaria… [pero] están más cercanos al cine que a cualquier otra forma artística.” (citado en p.123). En el debate actual sobre novela gráfica, la tendencia es a homologarla con la literatura.

- Diferenciar la historieta de las formas de expresión artística que le son más afines. Este objetivo, a su vez, se persigue por dos vías diferentes:

- Histórica-sociológica: Esta tendencia parte de una reconstrucción histórica del medio para pasar más tarde al estudio monográfico de autores, líneas y tendencias (p.123).

- Semiología: Desde esta tendencia, con Gubern a la cabeza, se tratará de construir la base teórica del lenguaje de los cómics.

Según Remesar y Altarriba, ambas coinciden en un dogma central de la teoría del cómic que a los lectores de la crítica actual de cómic no resultará en absoluto desconocido: “La historieta es, antes que nada, relato, explicitación de historias; encadenamiento lógico de acciones; serie de acontecimientos cuyo criterio organizador es la secuencialidad temporal (p.123).”

En la crítica del modelo Histórico-sociológico también encontramos otro de los puntos en común entre la crítica acomodaticia por una parte y la crítica actual de la novela gráfica por la otra. Remesar y Altarriba citan la defensa de J. Coma de una teoría cahierista (según los parámetros de la revista de crítica cinematográfica Cahiers du Cinema) y, por lo tanto de la aplicación de la Teoría de autor al cómic.

Remesar y Altarriba critican duramente el modelo Histórico-sociológico, que tiene como conceptos básicos el comic adulto y el cómic de autor (p.131). “(…) este modelo se nos presenta como una continuación de los más frágiles, desarrollados por los aficionados de la década de los sesenta, y en cierta medida prolonga las funciones de catalogación imperantes en aquellos momentos y no tiene, en definitiva, otra función que la valoración de los productos, obras y autores en el interior del mercado. (p.133)” Afirman también que la figura del crítico asociado a una editorial (a menudo también guionistas, dibujantes o editores de dicha editorial) es especialmente conveniente para las editoriales ya que contribuye a la creación de un star-system del cómic.

D. Gómez

REMESAR, A.; ALTARRIBA, A. Comicsarias: Ensayo sobre una década de historieta española (1977-1987) Barcelona: PPU, 1987

lunes, 7 de junio de 2010

COMICSARIAS (1/3)

Introducción

Acertadamente, Remesar y Altarriba, en su ensayo sobre el cómic español entre 1977 y 1987, parten de la premisa de que la historieta debe ser estudiada en el marco de las industrias culturales y, en consecuencia, abordan el cómic como un «Sistema social» (p.15). Dicho sistema estaría compuesto por las siguientes macrounidades: Producción, Distribución, Consumo y Validación.

Primera parte: la historieta…

En el apartado dedicado al estudio del cómic los autores pretenden responder a las preguntas de qué nos dice el cómic y cómo lo hace (p.26). Para ello establecen una distinción básica entre «cómic anclado» y «cómic no anclado»:

- Cómic anclado: es aquel tipo de cómic que tiende al costumbrismo y el reflejo de una determinada situación social. Esto es posible ya que tanto el autor como el lector comparten una serie de referencias sobre las que se articula la narrativa. Sin embargo, al ser conocidos los referentes por el lector, los autores tienen cierta libertad a la hora de exponer su visión del mundo (también gráficamente). Por tanto, este tipo de cómic estaría especialmente dotado para la sátira o la denuncia (p.28-29).

- Caricatura social: La capacidad de la imagen de plasmar al mismo tiempo que distorsionar han alimentado la tradicional vocación del cómic por la caricatura y la sátira social.” (p.42) Este tipo de historieta está basada en la exhibición, testimonio o denuncia de un estado de cosas o de ánimo. (p.43)

- La difícil integración social: este subapartado consiste en las historietas orientadas temáticamente hacia el mundo de la marginación social y el crimen. Afirman los autores que gráficamente se caracteriza por un uso muy contrastado del blanco y negro y un cierto expresionismo. (p.45)

- La expresión de los estados anímicos: Relatos intimistas en los que prima la expresión personal y la descripción de los estados de ánimo sobre la acción y, por tanto, de los valores connotativos sobre los denotativos. Tienden al virtuosismo formal. (p.45-46)

- Las fábulas fantásticas: Parte de firmes anclajes en la realidad cotidiana en los que acaba incluyendo elementos fantásticos. (p.47)

- Cómic autonímico: Este tipo de cómic lleva hasta las últimas consecuencias la estrategia de la aventura de segundo grado y dirige su refexibidad hacia el propio medio en una suerte de metalenguaje. (p.48)

- Cómic no anclado: es aquel tipo de cómic orientado hacia la aventura (trascendente, exótica o fantástica) y, por tanto, hacia la evasión y el entretenimiento. Paradójicamente, tiende a un enfoque realista basado en las convenciones figurativas tradicionales, pues los referentes no compartidos con el lector deben ser explicados (p.29-30).

- Cómic de aventuras: Además de las características del cómic no anclado, hay que añadir que es el que mejor resiste la fragmentación de la narración. En España, dos géneros destacados en éste subapartado fueron la ciencia ficción y el relato negro (p.31-32).

- La aventura en segundo grado: Se distingue por la distancia entre el autor y el relato, de manera que admite un segundo nivel de lectura. El autor busca la complicidad con el lector por medio del guiño o la referencia compartida, “juega con los códigos y consigue resaltar la convención” (p.38).

- El cómic con anclaje en las referencias: se caracteriza por la distancia crítica adoptada por el autor en lo que se refiere a sí mismo, el entorno y las convenciones del medio y, en consecuencia, una cierta intelectualización. (p.42).

En la mayoría de casos, matizan los autores, estas categorías no se encuentran en un estado puro sino que la mayor parte de la producción reúne rasgos de diferentes categorías.

Remesar y Altarriba integran diferentes criterios en la clasificación del cómic español desde finales de los setenta a finales de los ochenta. La distancia crítica entre el autor y el medio, el entorno o incluso, consigo mismo; el género; la temática; la realidad o la ficción, etc. se solapan en diferente grado a lo largo de la clasificación. Otro de los problemas de la clasificación es la idoneidad de dichos criterios para ampliar el estudio a otros lugares y épocas. La distancia entre los referentes del autor y de los lectores, que constituye la base de la distinción entre cómic anclado y no anclado, no puede aplicarse directamente en la actualidad sin tener en cuenta, por poner sólo un ejemplo, la combinación de sistemas se referencias locales y globales.


REMESAR, A.; ALTARRIBA, A. Comicsarias: Ensayo sobre una década de historieta española (1977-1987) Barcelona: PPU, 1987